Dentro de las obras emblemáticas realizadas en el departamento, la remodelación del Teatro Young destaca magníficamente. Significa la puesta en valor de un importante recurso patrimonial, histórico, cultural de nuestra ciudad.

En el afán de señalar defectos y supuestas irregularidades, con una visión sesgada y parcial, la interpretación de lo que supuestamente señala la auditoría (seguimos sin conocerla) pretende echar sombras donde no las hay, y más; intenta barrer bajo la alfombra la pobre performance que exhibe la administración del FA, a casi un año de gestión.

El Secretario General de la Intendencia, en la conferencia de prensa donde se comunicó sobre los resultados, y al comentar las dificultades que se tuvo para realizar la auditoría, expresa: “La auditoría bien dice; (lee) Hemos tenido limitaciones al alcance de nuestro trabajo ya que la información contable solicitada para la muestra seleccionada solo se nos proporcionó información par (parcial?) y habla de las dos obras que describí", una de ellas la del Teatro Young.
Es importante detenernos en esta afirmación que realiza la firma auditora y preguntarnos; ¿a que se debió esta limitación? Parece obvio que cualquier persona, mucho más un auditor profesional experiente y entrenado, tal como describe la empresa a su equipo: Los socios y profesionales de Grant Thornton Uruguay conocen perfectamente el mercado local, regional e internacional. Nuestro equipo de profesionales posee un gran conocimiento técnico y capacidad de adaptación, actualizándose constantemente para brindar servicios de alta calidad técnica.
¿Porque a una empresa con esta solvencia manifiesta, no se le ocurrió que la mayor fuerte de información, dada las limitaciones invocadas, sería entrevistar a los profesionales responsables de la obra y/o al equipo económico de la anterior administración? Tanto los arquitectos responsables de la obra, como el equipo contable, son funcionarios de la Intendencia y continúan siéndolo.
Retomamos la pregunta: ¿a qué se debió esta limitación?
¿Se negaron los funcionarios a colaborar?
Seguramente alguien sabrá las respuestas a estas interrogantes, sería interesante conocer las razones.
Señala además, sobre el tema, el Secretario General a continuación que este año (2016) debió resolver sobre dos deudas pendientes: NEMILER empresa adjudicataria para proveer audio y sonido, informa; se deben U$S 11.000 (once mil dólares) y la empresa TIEBER, quien no finalizó su contrato de acuerdo a lo previsto y reclama U$S 4.304 (cuatro mil trecientos cuatro dólares).
Es importante detenernos en esta afirmación, podría echar luz sobre las limitaciones para obtener información, a saber:
Durante los aprontes para la inauguración del Teatro Young, se realizó una reunión con; los Arquitectos Curadossi y Sobrino responsables de la obra, Ricardo Ríos Cichero, Director de Educación y Cultura responsable del Teatro, Gonzalo Pérez, funcionario responsable del sonido y la iluminación del Teatro, entre otros. Allí se informó sobre el atraso en la entregas de los equipos de iluminación y sonido, la diversidad del faltante era tal que se realizaron inventarios de acuerdo a lo adquirido y lo entregado, surgió una cifra cercana a los U$S 40.000 (cuarenta mil dólares) en faltantes totales y parciales.
Inmediatamente se convocó a las firmas y se les exigió la presencia en Fray Bentos, debían concurrir con un responsable administrativo y otro técnico, o bien que quien asistiera pudiera responder por los dos aspectos, se pretendía, dada la premura, que no hubiera más excusas para la entrega del equipamiento adquirido. También se le pidió estuviera presente al técnico, César Lamschtein, que la Intendencia había contratado para el diseño, la implementación y supervisión de la iluminación y audio del teatro.
La reunión se realizó según lo establecido, con la ausencia de justificada de la empresa NEMILER, a quien se le envió copia de los faltantes y que expresamente aceptó. Además, concurrieron a esta reunión representantes de Hacienda y Jurídica. Allí se determinó que correspondía la aplicación de las obligaciones contractuales en cuanto a los plazos de entrega y sus multas, los plazos estaban excedidos en meses y las multas acumuladas superaban lo que restaba pagar.

Esto fue prolijamente detallado en sendos informes, digitales e impresos, que se entregaron a Secretaría, Hacienda y Jurídica el 10 de junio de 2015. Apenas treinta días antes del cambio de mando. A la vez que se advirtió al equipo de transición, pues se entendía por parte de jurídica que; la decisión de recurrir formalmente a la ejecución por multas y recargos debía ser informada a la entrante administración que debería tomar conocimiento, ya que el reclamo se resolvería durante su gestión.

Quizás esta sea la limitación que invoca el equipo auditor.

La auditoría contratada tiene un costo de U$S 20.000

* El título se refiere a aquellos acontecimientos que se anuncian como algo mucho más grande o importante de lo que realmente terminan siendo.

 

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