J’accuse…!

Con esta afirmación “Yo acuso”, Emile Zola interpelaba al presidente de Francia, un alegato en favor del capitánAlfred Dreyfus quien fuera acusado y condenado por traidor. Zola con esta carta en un diario de la época (1898) consiguió, en un nuevo juicio, la libertad del capitán.

A casi un año de gobierno, la administración del FA se encuentra empeñada en un revisionismo que pretende echar culpas a la “herencia maldita” que habría dejado la anterior administración del PN.

La pesada herencia es un recurso bastante habitual de los gobiernos que acceden por primera vez sucediendo a propios y ajenos. Lo singular, en el caso de Río Negro, es la contratación de una firma auditora Grant Thornton Uruguay, la que desde hace meses realiza una auditoría parcial del estado y procesos de la administración.

Nos encontramos después de unos seis meses de cuidadoso análisis de la situación, realizado por un equipo especializado y profesional, que el ruido producido por las cáscaras rotas pretende ocultar la ausencia sustancial de la fruta. Más allá del tono grave y acusador, la única novedad es que la auditoria parece haber finalizado.

Seis meses y veinte mil dólares después, nos enteramos que los ingresos a la administración, en un 90 %, eran de designación directa, aún lo siguen siendo, pero eso será tema de la próxima auditoría.

Siete meses y veinte mil dólares después, nos enteramos que no se cobró la multa por incumplimiento de contrato a los proveedores del Teatro Young y que progresaron, por la desidia de la administración FA, los reclamos de estas empresas.

Ocho meses y veinte mil dólares después, vimos rasgarse las vestiduras a la Administración de FA sorprendidos por la enormidad del atraso de la obra del Parque Liebig´s, 16 % en tiempo (4 meses) en una obra de que demando 31 meses. Sin embargo, han sido incapaces de advertir que sus obras llevan 100 % en tiempo y más de atraso.

Nueve meses y veinte mil dólares después, resulta que se dieron cuenta (algunos) que la auditoría no había sido informada de otras irregularidades, para después advertir que estas irregularidades respondían simplemente a desconocimiento y no tan buena fe.

Diez meses y veinte mil dólares después, resulta que “el peor negocio de la historia del departamento” contaba con la unanimidad de la Junta, el aval de AFISA y resultó uno de los pocos ingresos no convencionales.

Once meses después, las únicas obras realizadas son las proyectadas por la anterior administración, las que estaban cuidadosamente financiadas…

¡Ah, y una nueva cultura, la ciclo vía...!!!

 

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