"Forzoso es que sean verdaderas, porque de no serlo, nadie habría tenido la imaginación necesaria para inventarlas.” G.H. Hardy

De las expresiones más contundentes de los últimos meses, quizás, la más resonante fue, es, la del Intendente afirmando que el fideicomiso realizado por la anterior administración resultó en “el peor negocio de la historia del Departamento”.

Este fideicomiso, pactado hace unos años, autorizado por la Junta Departamental y avalado por AFISA, consistió en la entrega de 1 millón de dólares (U$S 1.000.000) por los que a cambio la Intendencia entregaría 3 millones de dólares (U$S 3.000.000) conformados en títulos ejecutivos de deuda morosa de contribución rural.

Es un detalle muy importante a tener en cuenta que una deuda por morosidad de contribución rural, de las que se seleccionaron para realizar títulos ejecutivos, se conforman en un 70 % de multa e intereses, por lo menos. Si estos contribuyentes deudores se hubieran acogido a cualquiera de los planes de refinanciación, habrían recibido quitas en multas y recargos del 100%. Por lo que no es disparatado otorgarles a esos 3 millones el valor de novecientos mil dólares (U$S 900.000) de tributo adeudado.

La deuda ejecutiva entregada podía ser dispuesta por AFISA de la siguiente forma: Hasta alcanzar el importe entregado, el 100% de lo recaudado para AFISA. Después progresivamente la Intendencia obtenía participación, 17 sobre 100 %, 50 y 50 %, hasta finalmente correspondía a la Intendencia el 100 %. La paramétrica no es fácil de explicar, se conforma con tiempos y montos. En la medida que se ejecutara por parte de AFISA, cuanto más efectiva mayor era el retorno a la Intendencia. De aquellos 3 millones entregados, de acuerdo a la gestión, tenía la Intendencia posibilidades de recuperar parte, además del millón inicial.

El problema surgió cuando comenzaron a caerse la mayoría de los títulos ejecutivos que entregara la Intendencia. Finalmente, la mayoría no sirvieron y esto complicó la operativa.

La incapacidad de la Intendencia en generar títulos ejecutivos útiles fue minando el acuerdo y se agotaban los plazos.

En estos días la Intendencia ha anunciado una posible solución para finiquitar el acuerdo. Pactará asumir el millón de dólares recibido como adelanto, en la modalidad de un préstamo bancario, que suponemos agregará los gastos e intereses del tiempo transcurrido, en una tasa de alrededor del 8% y a un plazo de 36 meses.

La solución aparece como un alivio a la situación financiera de la Intendencia, ¿lo es?

  • Hasta la fecha la Intendencia no ha pagado un solo peso del acuerdo pactado como fideicomiso.
  • El negocio fue elaborado para que la Intendencia no realizara desembolso alguno, entregaba deuda y recibía dinero (ya recibió un millón de dólares).
  • Alivianaba su cartera de morosos y emitía una clara señal en cuanto a la conveniencia de cumplir las obligaciones para con la comuna.
  • Tenía posibilidades de recibir más dineros de acuerdo a lo pactado.

Ahora la Administración deberá hacerse cargo de un crédito de más de un millón de dólares, sus intereses, en 36 pagos mensuales.

Es una solución, costosa y no querida, pero que resulta de la propia incapacidad de la Intendencia al no poder conformar títulos de deuda, en la administración anterior y en lo que va de esta. Un año debió ser un lapso suficiente para lograr concretar esta tarea administrativa.

La afirmación del título (una aberración matemática), demostrada por la solución encontrada, viene a refutar de forma terminante, la expresión con la que el Intendente calificó al acuerdo: “el peor negocio de la historia del departamento.”

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