Una de las promesas del gobierno fue que iban a temblar hasta las raíces de los árboles con los cambios.
En más de 10 años de ejercer el gobierno, de las promesas realizadas, quizás sea esta la que podría ser concretada.
No vamos a abundar en ejemplos de dilapidación de la bonanza económica, del viento a favor que tuvo el país en la última década y un poco más. El ciclo se completó y se vinieron las vacas flacas.
Al aumento del IRPF, el FONASA, el tarifaso, la perdida de competitividad, los servicios públicos y el combustible mas caro del mundo, la incompetencia y desidia (por llamarlas de un modo suave) en el manejo de las cuentas públicas (Casinos, Ancap, Pluna, ALUR, Regasificadora....) se presentan modificaciones que pretenden ser recortes para lograr un equilibrio de las cuentas del estado.
Dentro del plan de modificaciones se destaca el Proyecto de Reforma de la Caja Militar. El proyecto de ley que ingresó al Parlamento aumenta la edad para jubilarse a 60 años, sube los aportes que deben hacer militares a la Caja del 13% al 15% y fija un tope de la jubilación de $ 101.108 al día