pitbul quemado vivo

Como todos sabemos la protectora está desbordada de perros, faltan caniles y hay pocos voluntarios que dejan horas de su vida para trabajar para dar bienestar a los perros abandonados, pero todo tiene su límite. Si bien hay apoyos institucionales son escasos, y no alcanzan.

La falta de aplicación de la ley de protección animal, la falta de trabajo de la Comisión Departamental y Nacional de Bienestar Animal, la no aplicación de la ley ordenanzas y reglamentos por parte de quienes tienen que aplicar todas esas normativas, hace que cada día más perros sueltos, abandonados, en deplorables condiciones deambulen por las calles de nuestra ciudad, mientras las autoridades ven que hacer con este problema que ya se está convirtiendo en sanitario.

Sanitario porque ya hay niños afectados en su vista por la zoonosis que provoca la materia fecal del perro.

Materia fecal que puede ser vista fácilmente en plazas y paseos públicos en donde los niños juegan y realizan toda clase de actividades.

Materia fecal de perros en espacios públicos en donde ya se hizo un estudio por parte de estudiantes y zoonosis departamental que determinó parásitos que provocan enfermedades.

Sanitario por los siniestros de tránsito que se ocasionan y nadie lleva la estadística, ni la salud pública ni la privada, o la policía en caso que actúe porque cuando hay siniestros de tránsito sin lesionados ya la policía no actúa y no lleva estadística.

Por lo tanto no podemos afirmar cuántos siniestros de tránsito se producen en nuestra ciudad ni en el resto del departamento por animales sueltos en la vía pública los cuales además de provocar lesiones también provocan pérdidas económicas por las roturas que pueden ocasionar a los vehículos. Y nunca se encuentra al dueño que los soltó para dar una vueltita y enseguida los entro.

Tampoco tenemos estadísticas de mordeduras que provocan en la vía pública cuando están sueltos, porque muchas personas afectadas no denuncian y no realizan los trámites pertinentes ni frente a la Policía ni en la Justicia por lo tanto tampoco hay una estadística de cuánto cuesta a la salud pública o privada la mordedura de un perro, no sabemos cuánto en antibiótico cuánto en pérdida de días de trabajo para la persona afectada o de estudio en caso que sea un escolar o liceal o alumno de UTU. Y vaya que en nuestra ciudad hay niños y estudiantes que han sido mordidos por los perros.

Algunos propiedad de dueños irresponsables contra los cuales no se toman medidas cuando los perros ya han provocado varias mordeduras.

A las personas les molestan los perros abandonados en la vía pública y todos tienen nuestro celular cuando un perro es atropellado, envenenado o está enfermo, parece ser que es nuestra obligación (porque nos gustan los perros) sacarlos de la calle, pagarles la atención médico veterinario y llevarlos a nuestras casas en donde ya no entra un solo perro callejero más porque todos los que trabajamos por el bienestar animal, estamos desbordados ya no tenemos ni recursos económicos ni lugares en nuestras casas, ni tiempo para atender tantos perros rescatados que demandan todos esos recursos económicos y de infraestructura y de tiempo que tenemos que sacarle a nuestra familia, a nuestro trabajo.

Muchos de quienes nos dedicamos a la protección animal nos hemos fundido varias veces, por poner un vehículo por poner dinero, por dejar de trabajar y de cumplir con nuestras obligaciones que nos permiten el sustento diario-

En nuestro caso particular fundamos una protectora San Ignacio de Loyola, conseguimos convenios importantes para ponerla en funcionamiento con el apoyo del ex Intendente Dr . Omar Lafluf esto fue posible.

Llegamos a tener 200 perros y también siempre contamos con el apoyo de la Comisión de Zoonosis Departamental con la Dra Silvia Roslik para las castraciones que permitía casi todos los meses que todos los ingresos pudieran ser castrados.

Durante muchos años solo fueron dos o tres personas los voluntarios para 200 perros, la salud pasó factura y tuvimos que retirarnos de la conducción tomando otros voluntarios el control de la protectora, voluntarios ángeles siempre le denominamos, que se pusieron la protectora al hombro y trabajan permanentemente hoy con muy pocos apoyos para concientizar sobre el bienestar animal y con tantos perros como cuando se inició.

Debido a que los perros pululan por las calles sin dueños ni posibilidades de atención médico veterinaria volvimos a organizar voluntarios para realizar actividades mensuales que nos permitan tener un fondo común para atender a los perros, con una venta de postre mensual y una rifa anual que nos permita recaudar fondos, que se van tal como entran porque cuando atendemos un perro atropellado, abandonado, quebrado con fractura expuesta que hay que poner clavo y seguir su tratamiento se va en un solo perro lo que recaudamos en un mes por la venta de postres.

A todos nos gustan los perros, pero siempre son los mismos voluntarios los que nos compran uno, o nos ayudan a vender un postre.

No se imaginan cuánto ayudaría la simple sobra de sus comidas para alimentar a tantos perros abandonados.

Ayer un caso extremo de maltrato nos hizo pensar en la idea de poder alquilar un lugar para poner algunas cuchas solo para perros en tratamiento.  Atenderlos, curarlos del fondo común, tenerlos en tránsito, recuperarlos, y luego ponerlos en adopción pero haciendo una sanitaria responsable desparasitando e inyectando para la joven edad. Sacar las perras que están a punto de parir de las calles, que amamanten, desparasitar el perro junto a la madre inyectarlo para la joven edad y luego recién darlos cuando estemos seguros que están sanos y no van a contraer parvo virus. Y para esto necesitamos voluntarios que ayuden por mes.

Iniciamos una campaña de socios colaboradores para poder entre todos pagar un alquiler, y llevamos apuntadas 40 personas para poder recaudar  con estas personas que ya se han apuntado serían recién  4600 pesos para recaudar para el alquiler.

Necesitamos más voluntarios que pongan 100 pesos mensuales, que los puedan arrimar para no tener que estar casa por casa levantando el dinero, y poder alquilar en forma particular un terreno en donde ubicar las cuchas, cercarlo para que los instrusos no hagan estragos, conseguir voluntarios para atenderlos, conseguir las cuchas collares y cadenas para tenerlos a resguardo hasta que estén recuperados.

Nos dicen que es una locura, pero nada es imposible cuando se trata de darle bienestar y una oportunidad de vida a perros maltratados como el pitbul que se atendió ayer del fondo común, un perro quemado vivo con agua caliente, flaco, piel y hueso, que además estaba abichado y sin ninguna clase de tratamiento sufriendo en forma espantosa y sin la ayuda de todos los que compran postres todos los meses hubiera quedado en la calle, sufriendo y sin atención veterinaria.

Ayer la solución era aliviarlo, atenderlo y dejarlo abandonado a su suerte en la vía pública. Pero siempre