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Rene Boretto

Ha comenzado a preocupar la información respecto a la construcción en Fray Bentos de una edificación enorme dentro del predio o núcleo principal del Paisaje Industrial Fray Bentos, que recibiera tal denominación y reconocimiento por UNESCO en Julio de 2015. La construcción de un POLO TECNOLOGICO de UTU, con 3.000 metros cuadrados de construcciones, se compone de tres cuerpos edificados que cubren laboratorios, aulas, sala auditorio, cafetería y biblioteca. Es prototípico y su implante se hace como edificio de enseñanza, como viene construyéndose en otros sitios del país. Es de hormigón visto, revestimientos de ladrillo visto con grandes y vidriados de aluminio; uno de los cuerpos a edificar es un galpón que albergaría talleres, lo que hemos podemos observar en la web en la edificación ya concretada en Tacuarembó.

La información la damos no sin cierta inquietud, porque no hemos escuchado ni visto que se haya realizado un estudio de impacto de tan enorme construcción que como está prevista a futuro para ser ocupada por unos 1000 alumnos, estimamos generará un movimiento y un impacto en la zona donde se prevé construir, que en la foto adjunta lo hemos marcado con una flecha verde. Los estudios de impacto son obligatorios. En función de lo que establece el párrafo 172 de las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial, los Estados Partes deben informar al Centro de Patrimonio Mundial acerca de cualquier proyecto o emprendimiento que pudiera tener un impacto sobre los valores de un sitio inscripto en la Lista, sobre su integridad o autenticidad. La comunicación al Centro debe ir acompañada de la documentación respectiva que permita ver de qué se trata. Eso es remitido a los organismos asesores para que examinen el proyecto y formulen recomendaciones, que son luego transmitidas al Estado Parte.

Es una realidad que UNESCO le otorgó al Uruguay una responsabilidad de “cuidar” el espacio que lleva el nombre de “Paisaje Industrial Fray Bentos” y procurar no alterar la calidad y condiciones de este paisaje que debería continuar recordando y reteniendo ese hálito de la historia de más de 130 de la industria de la carne en Fray Bentos a través de la Liebig´s Company y el Anglo del Uruguay. Por lo tanto, para decidir la construcción de tan enorme complejo educativo, debería pensarse si sus características arquitectónicas no serían una “afrenta” al paisaje, sobre todo de esa zona donde, a escasos metros está el “viejo Hospital” (1895), enfrente el llamado “Mess Nuevo” y también en lugar inmediato o contiguo, los corrales con sus bretes, bebederos y alambrados de la época.

Conocemos varios lugares del mundo a los que UNESCO les había otorgado el estatus de Patrimonio de la Humanidad, pero se los quitó enseguida que se introdujeron modificaciones inconsultas que se estimaba que alteraban las características que justificaron su nominación. En nuestro caso, por más que muchos terrenos “vacíos” parecen invitar a llenarlos con edificios nuevos, creemos que primero debería mirarse a los cientos de metros cuadrados de galpones en desuso y que pudieran albergar con adecuaciones y cambios arquitectónicos autorizados y sopesados, lugares para contener tan gran proyecto educativo.

Allí tenemos el ejemplo de la UTEC que permitió ocupar inteligentemente un espacio de dos edificios que se habían incendiado y algunos galpones de los alrededores que más que una agresión al Sistema Patrimonial, han recibido felicitaciones de técnicos por doquier, por el proyecto que se llevó a cabo. Al fin, defender el patrimonio no sólo es resguardar su esencia histórica y cultural sino también hacer esos espacios compatibles con necesidades y utilidades de la sociedad actual.

 

Es un llamado a la reflexión. A la revisión, para poder hacer las dos cosas: traer un Polo Tecnológico para nuestra ciudad con su grande impacto socio-cultural y continuar manteniendo incólume el muy importante apoyo de la UNESCO, que creemos nos permitirá hacer de Fray Bentos y su región un muy cambiado ámbito en el Bajo Río Uruguay, permitiéndonos a los rionegrenses mejorar nuestra calidad de vida conviviendo en el patrimonio y en el futuro que nadie nos puede negar que lo soñemos y alcancemos con inteligencia y razón.

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