CONFIANZACONSUMIDOR

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) mostró nuevamente un aumento de 2,6 puntos en mayo ubicando a Uruguay ya en un “moderado pesimismo” luego del impacto y gran caída que ocurrió en el mes de marzo en el marco de la crisis por el COVID-19.

Luego de la mejora en la confianza del consumidor del mes de abril, el ICC vuelve a aumentar en mayo siendo el segundo mes consecutivo mostrando evoluciones en los indicadores económicos, según el Instituto de Competitividad de la Universidad Católica junto a la cátedra SURA en el estudio realizado por Equipos Consultores. 

El ICC o confianza del consumidor mide concretamente el grado de optimismo que sienten los uruguayos sobre el estado general de la economía y sobre su situación financiera personal. En comparación a mayo del 2019, este año la confianza aumentó solo en +0.3 puntos, por lo que la situación es muy similar a la de hace 12 meses a pesar del contexto de crisis del COVID-19. 

Alejandro Cavallo, director de Economía de Equipos Consultores, explicó que “hoy nos encontramos en un moderado pesimismo y la suba de mayo se explica, en parte, por la caída abrupta de la predisposición a la compra de durables la cual era de esperarse una recuperación”. Y agregó también que “la buena evaluación de la gestión del gobierno sostuvo en estos meses un nivel de confianza y expectativas económicas altas”.

La gráfica deja ver la evolución en los indicadores incluyendo una caída en la predisposición a la compra de bienes durables (vehículos, electrodomésticos y otros bienes de peso) de -5.7. 

Con respecto a la situación económica personal, la medición no mostró cambios en comparación a la medición del mes de abril del 2020. Si bien hay una mejora en la situación económica general actual de +0,6 , también hay una caída en la situación financiera personal de aquí a un año de -0,6 puntos. 

LA SITUACIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS

La situación económica del país aumentó y se estabilizó con +2,2 puntos respecto a abril de 2020, y con respecto al 2019 creció más aún con +5,9 puntos a pesar de un cambio de gobierno y el contexto de pandemia. 

Sobre la situación económica nacional de aquí a un año la confianza aumentó en +1,3 puntos, y la proyección de aquí a tres años se incrementó en +3,1. Cavallo, afirmó que “esta mejora reafirma las lecturas previas que mostraban que el deterioro había sido moderado y que los consumidores visualizaban un shock de tipo transitorio en mediciones de los meses de marzo y abril”. 

PREDISPOSICIÓN A LA COMPRA DE BIENES DURABLES, VEHÍCULOS Y VIVIENDAS

La predisposición a la compra de bienes durables aumentó por segundo mes consecutivo, aunque el indicador permanece bajo con 18,5 puntos comparado a los 31,0 que marcó en febrero del 2020. La baja de mayo con respecto a febrero equivale a un 40.3% menos en la inclinación a la compra de autos, casas y electrodomésticos. 

Tanto en vehículos, como en viviendas y electrodomésticos, todos presentaron una leve mejora en la inclinación a la compra respecto a abril 2020. Si lo comparamos con el mes de mayo de 2019, la intención de compra de estos bienes bajó un -5,7%: un valor afectado tanto por la crisis del COVID-19, como por el aumento del dólar en +23.5% con respecto al año pasado.

La confianza del consumidor aumentó en el mes de mayo pero los consumidores no se muestran optimistas en todos los indicadores e incluso las subas en las mediciones no se acercan a recuperar la caída más acentuada del mes de marzo.

La preferencia por la moneda nacional fue el indicador que más bajó, con una cantidad de -4,5 puntos. Esta disminución modera la subida del mes anterior y puede estar relacionada a la suba del dólar: de 2.5% con respecto al mes anterior con expectativas de que continúe subiendo el precio de la divisa. 

Por otro lado las expectativas de ingreso fueron el indicador de mayor incremento, aumentando por segundo mes consecutivo en + 3,3 para mayo. Esta situación está posiblemente relacionada a la reactivación de la economía, la cual ha vuelto a incorporar más actividades que los meses anteriores estaban detenidas.

¿CUÁL ES LA CONFIANZA EN LOS DEMÁS PAÍSES DE LA REGIÓN?

La confianza del consumidor es de alarmante pesimismo con valores menores a 40 puntos. Uruguay es el único país con más de 40 puntos (concretamente 45.6) y en aparentemente en ascenso. Cavallo explicó que la caída de la confianza de marzo fue importante pero se mantenía relativamente elevada, por ejemplo, en comparación a la evolución de los otros países de la región. 

Argentina es el único país que disminuyó su puntaje respecto al mes anterior, sin embargo, fue el país que registró menor variación en esta crisis con -4,3 puntos entre febrero y mayo del 2020. 

Brasil, por su parte, parecería estar comenzando a moderar la fuerte caída registrada en los meses anteriores con un total de -14,8 puntos entre febrero y abril de 2020) aumentando 2 puntos este mes. 

Uruguay, por último, es el único país que mejora por segundo mes consecutivo, moderando la caída de - 9 puntos registrada entre febrero y marzo de 2020. 

 

Cavallo explicó que “se trata de una evolución muy favorable de la opinión de los consumidores respecto a la situación económica del país en general, sin embargo persisten algunos riesgos como en el deterioro de la situación sanitaria, social y económica de nuestros dos vecinos: Argentina y Brasil. Ya que su situación económica constituye un riesgo de importancia que puede retrasar o dificultar la recuperación económica de nuestro país, aún con una buena evolución de los temas sanitarios”. 

Comparte este artículo

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn