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Katoen Natie inicia proceso para vender operaciones en Uruguay

Diario El Observador.


Puerto. Hace tiempo que la compañía dice que política portuaria perjudica su actividad

La multinacional belga Katoen Natie, uno de los principales operadores del puerto de Montevideo, anunció ayer que venderá sus operaciones portuarias en Uruguay, para continuar con su estrategia de “enfocarse cada vez más en la logística de valor agregado de alta tecnología e ingeniería aplicada”, según se informó en un comunicado.

La intención de venta involucra a todas las empresas de Katoen Natie activas en el negocio de operaciones portuarias en el país. Ellas son Seaport Terminals Montevideo SA, Nelsury SA y Terminal Cuenca del Plata (TCP) SA (especializada en contenedores) donde tiene una participación de 80% y es socia de la Administración Nacional de Puertos (ANP) desde 2001.

Según se informó, la compañía llevará a cabo un proceso de selección este año para buscar un comprador que cumpla con los objetivos de la empresa, sea atractivo para TCP y un socio interesante para los demás participantes del negocio. Katoen Natie designó a Goldman Sachs International como consejero en el proceso de venta.

El Observador se comunicó ayer con autoridades de la empresa, quienes se excusaron de hacer declaraciones por el momento. “Bajo nuevos propietarios, TCP tendrá una fuerte posición para beneficiarse del crecimiento futuro y de las oportunidades en la región, incluyendo un importante espacio para la expansión de las instalaciones de la terminal”, añadió el comunicado. Consultado por el tema, el vicepresidente de la ANP, Juan José Domínguez dijo que “no es una buena noticia” para la actividad portuaria local. Por otro lado, indicó que la empresa en el último tiempo “subió bastante sus tarifas” y “varias empresas marítimas ya no se acercaban por los precios altos”. “No venían trabajando como en otros momentos, perdieron clientes buenos”, añadió.

Si bien la actividad en el puerto de Montevideo creció en el primer trimestre del año, la realidad de los dos principales operadores privados es diferente. TCP tuvo una caída de los movimientos, mientras que Montecon –que opera en las áreas públicas del recinto portuario– aumentó su actividad. Los números hacen que TCP prevea que deberá pagar una multa de US$ 1 millón por no cumplir con movimientos mínimos que figuran en el contrato de concesión que tiene con el Estado.

Semanas atrás, la belga Katoen Natie alertó que de mantenerse la tendencia de la actividad y las políticas portuarias de los últimos años perderá la concesión de la terminal de contenedores y con ello las inversiones realizadas.

Cuando en 2001 Katoen Natie ganó una licitación para construir y operar una terminal especializada en contenedores por 30 años se previó que manejaría el mayor porcentaje de la actividad dentro del recinto portuario. Con el paso de los años la operativa llegó a repartirse en partes iguales. Y ahora Montecon movilizó un mayor volumen de mercadería que su competidor.

En 2014, la terminal cerró el año con una caída de actividad en la comparación interanual de 13,1%. Al año siguiente las operaciones aumentaron 8,9% y en 2016 volvieron a caer, esta vez 3,8%. A su vez, en los primeros tres meses del año la actividad en TCP descendió 22,7%, un dato que encendió la preocupación en Katoen Natie.

En el contrato de concesión se establece que TCP debe cumplir con dos requisitos por año. Uno lo obliga a movilizar un mínimo de contenedores y el otro está vinculado a aspectos de gestión. El gerente de relaciones institucionales de la multinacional belga, Fernando Correa, había dicho a El Observador que este ejercicio será el primero en que no se cumpla con el mínimo de gestión estipulado con el Estado. Para perder la concesión esos números negativos deben repetirse durante tres años consecutivos. TCP sostiene que la mayor actividad de su oponente Montecon se debe a que goza de subsidios que le otorga la ANP.

foto la republica

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