INSECTICIDA

El TELEGRAFO

(Por Daniel Hardy Coll) La pérdida de enormes colonias de abejas en forma repentina en Estados Unidos, un 30%, y en Europa de un 53%, como ocurriera meses atrás en Salto, llevó a las autoridades a buscar soluciones que permitan proteger a uno de los más importantes polinizadores que tiene el planeta.

Francia se puso a la cabeza al dar un gran primer paso y así procurar garantizar la supervivencia de las abejas y de otros polinizadores al anunciar al mundo este sábado, la prohibición de uso de cinco insecticidas que estarían relacionados con la desaparición masiva del insecto.

Son del grupo neonicotinoides y se encuentran la clotianidina, la imidacloprid, el thiametoxam (ya prohibidos por la Unión Europea el pasado diciembre) y el thiacloprid y el acetamiprid. Introducidos en la década del noventa, “estos químicos actúan sobre el sistema nervioso central de los insectos y son muy populares entre los cultivadores de remolachas y árboles frutales. En el caso de las abejas, es posible que estén afectando la producción de esperma y sus habilidades de búsqueda”.

¿Se usan en Uruguay?

El tema de la supervivencia de las abejas y demás polinizadores está en la agenda de los medios de comunicación uruguayos cada vez con mayor periodicidad. Aunque desde el gobierno no se han tomado medidas para protegerlas, los apicultores están permanentemente difundiendo los problemas que los aquejan y que atribuyen al uso indiscriminado de plaguicidas.
De acuerdo a una investigación realizada por este periodista, al menos cuatro de los cinco agroquímicos prohibidos por Francia son comercializados en nuestro país, tal como lo demuestra un documento de la Sociedad de Agricultores Unidos del Uruguay –Saudu– en nuestro poder.

El Thiacloprid es un insecticida formulado en suspensión concentrada, sistémico y translaminar, que actúa en el insecto por contacto e ingestión, controlando insectos chupadores y masticadores. Interrumpe el sistema nervioso del insecto al inhibir los receptores niconitrilos. Puede ser usado en programas de manejo integrado de plagas. Es efectivo control en manzanas, peras, duraznos, contra gusanos, pulgones y moscas blancas. Uno de los nombres comerciales es Splendor 480SC.
El Thiametoxan es un insecticida integrado por dos principios activos con características complementarias, especialmente indicado para el control de insectos masticadores y chupadores. Actúa por contacto, con rápido poder de volteo, por ingestión, su acción sistémica le permite controlar plagas que se alimentan de los contenidos celulares. Ejerce buen control sobre Chinche verde, Chinche de alfalfa, Chinche meona, Trips, Oruga de la hoja. Su nombre comercial en Uruguay es Extreme 247 SC.

El Imidacloprid es un insecticida con una amplia variedad de usos –suelos, cura semillas y foliar–; se utiliza para controlar a los insectos picadores y chupadores, además de masticadores; puede usarse como baño para las semillas, como tratamiento de los suelos y como tratamiento foliar de diferentes cultivos, entre ellos, arroz, cereales, maíz, papas, vegetales, frutas cítricas, manzanas y peras y frutas de carozo. Su nombre comercial, entre otros, es Bagual 70WS y Bagual 350 SC en Uruguay.

El Acetaprimid es un insecticida sistémico y con acción translaminar, actúa por contacto e ingestión; genera una excitación nerviosa en los insectos que les produce la muerte; en la planta es absorbido muy bien por el follaje, mostrando una excelente actividad translaminar, que permite el control sobre insectos que están ubicados en el envés de la hoja. Su alta acción sistémica acropetal protege los brotes nuevos de las plantas en crecimiento.

Alta fitocompatibilidad en cultivos de hortalizas, frutales, soja, arroz y papa. Su elevada sistemicidad y residualidad permite un excelente control de insectos chupadores y masticadores presentes aún después del tratamiento. Se recomienda su uso en citrus para control del Minador de la hoja. Su nombre comercial en Uruguay es Aspilan 20 SL.

Unión Europea prohibió tres

El 27 de abril pasado, Europa salió al rescate de sus abejas, según publicó el diario El Mundo de España. Los Estados miembro de la UE acordaron prohibir de manera casi total el uso de tres pesticidas neonicotinoides (clotianidina, imidacloprid y thiametoxam), tras las advertencias de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre sus riesgos para las abejas, principales polinizadores, y para otros insectos. Publicó El Mundo que los insecticidas derivados de la nicotina protegen los cultivos de las plagas, por lo que son muy comunes en la agricultura intensiva. Sin embargo, diversos estudios científicos han mostrado que resultan perjudiciales para las abejas al afectar a su sistema nervioso central. En algunos casos, les provoca la muerte pero también pérdida de memoria, lo que les impide volver a la colmena.
Mientras tanto el diario inglés The Telegraph reporta que los agricultores no quedaron conformes y protestaron contra esta medida porque quieren proteger sus cosechas.

 

La prohibición de estos pesticidas tiene un objetivo esencial: evitar un verdadero colapso. Con la desaparición de las abejas, estarían en riesgo los cultivos. Se estima que sólo la abeja de miel es la encargada de polinizar el 90% de los cultivos del mundo.

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