inclusión financiera VOCES COLORADAS

VOCES Coloradas

Un productor rural con campo cerca de Ansina recibió un cedulón 
del BPS informándole que a los peones debía pagarles con tarjeta, según informó ayer el periodista Carlos Peláez.

Pero el cajero más cercano al establecimiento está a 60 kilómetros, lo cual implica, entre la ida y la vuelta, un viaje de 120 kilómetros para poder cobrar sus salarios.

Cuando el productor argumentó ese problema en la oficina del BPS la respuesta fue:
"Usted deposita el dinero, después agarra las tarjetas de sus peones, y con el pin de ellos retira el dinero y les paga".

Entonces, si los trabajadores no quieren hacer ese “viajecito” todos los meses, deberán entregarle sus tarjetas y su PIN al patrón para que les haga la “gauchada”.

Así el gobierno podrá seguir controlando todos los movimientos de dinero y los bancos seguirán haciendo su negocio.

Eso sí, podrán decir con orgullo:

“A mí también me incluyeron”.

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