COVID19ESTA

Estamos en una guerra en contra de la Pandemia.

No aporta nada a la batalla divulgar el lugar y función que cumple la persona que dio positivo, no ganamos la batalla general con esos aportes periodísticos y que siempre vienen de las autoridades de la salud. Al contrario, perdemos en empatía, solidaridad, ética y secreto del paciente.

Cada paciente tiene derecho a salvaguardar su nombre, su lugar de trabajo y hasta la función que cumple.

Si hay una persona positiva en nuestra ciudad nos debe interesar eso, que es positiva y estar rezando para que se recupere y que no tenga afectación su salud, su familia y su entorno.

Lo demás queda para las Chusmas del Almacén, que tampoco se harán eco de lugar de trabajo y demás detalles porque no corresponde, porque corresponde a la intimidad de los pacientes enfermos por covid 19.

Si nos cuidamos e hicimos caso a las autoridades de la salud, si usamos tapa boca si nos lavamos las manos y si mantenemos la distancia social, es difícil que la persona nos haya contagiado.

El miedo se impone cuando no respetamos las medidas de protección.

Es sencillo, en esta guerra hay elementos que no usamos, y hay quienes los usan mal, dando primero detalles de visitas que hacen meses no se hacen, lugar de trabajo equivocados y erróneos, con la irresponsabilidad que tienen de no verificar la información que brindan y crear más pánico todavía.

Aún en esta guerra tenemos muchas armas que emplear, empatía, solidaridad, reserva de datos personales e íntimos de las personas que tienen covid positivo.

Un micrófono, una página para escribir, una cámara, un aporte en las redes sociales no nos da impunidad para no respetar   la intimidad de la persona enferma.

Si tendremos aún para aprender, y si tendremos oportunidad de cambiar el rumbo en la información.

 

Como a todo ser humano que se enferma con esta puta enfermedad, le deseamos una pronta recuperación, que no haya más personas afectadas y que pronto toda la familia vuelva a la normalidad.

La enseñanza: nadie está libre, hoy le toca a otra persona mañana podemos ser nosotros.

Pongámonos en el otro lugar y redactemos en nuestra intimidad la noticia que quisiéramos se diera, sobre nuestro propio caso positivo.

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